Cuando se habla de estrategia de marca, el logo de una compañía es uno de los pilares básicos. Por eso, se recomienda que sea fácil de recordar, versátil y consistente, a la vez que le de a la audiencia una idea sobre lo que significa la marca o lo que hace.

Sin embargo hay compañías que no han sabido tener en cuenta estos objetivos a la hora de crear su logo y han pasado por al menos un cambio antes de tener la imagen que hoy en día conoces. Tal es el caso de la famosa marca de autos alemana; que inicio en 1909, con la palabra “Audi” dentro de un triángulo negro y un número uno arriba siendo modificado hasta 1985 cuando comienzan a usar los cuatro anillos que representan la fusión con tres empresas que se realizó años antes, en 1932.

Hoy en día no hace falta decir “Audi”, al ver cuatro anillos entrelazados sabemos de que marca se trata.